Get Information

Vamos a Leer

Por Carlos Fuentes

Me ibas a contar algún día, Elizabeth, que el caracol avanzó por la pared y tú, desde la cama, levantaste la cabeza y primero viste la estela plateada del molusco, la seguiste con la mirada tan lentamente que tardaste varios segundos en llegar al caparazón opaco que se desplazaba por la pared del cuarto del hotel. Te sentías adormilada y estabas ahí, con el cuello alargado y las manos escondidas en las axilas; sólo viste un caracol sobre el muro de pintura verde desflecada. Javier había manipulado las persianas y el cuarto estaba en penumbra. Ahora desempacaba. Tú, recortada en la cama, lo viste librar las correas de esta maleta de cuero azul, correr el zipper y levantar la tapa. Al mismo tiempo, Javier levantó la cabeza y vio otro caracol, éste veteado de gris, que permanecía inmóvil, escondido dentro de su caparazón. El primer caracol se iba acercando al detenido. Javier bajó la mirada y admiró el perfecto orden con que había dispuesto las prendas que escogió para el viaje. Tú doblaste la rodilla hasta unir el talón a la nalga y te diste cuenta de que había otro caracol sobre la pared. El primero se detuvo cerca del segundo y asomó a cabeza con los cuatro tentáculos. Tú te alisaste la falda con la mano y viste la boca del caracol, rasgada en medio de esa cabeza húmeda y corneada. El otro caracol asomó la cabeza. Las dos conchas parecían hélices pegadas a la pared y derramaban su baba. Los tentáculos hicieron contacto. Tú abriste los ojos y quisiste escuchar mejor, microscópicamente. Los dos cuerpos blancos y babosos salieron lentamente de las conchas y en seguida, con el suave vigor de sus pieles lisas, se trenzaron. Javier, de pie, los miró y tú, recostada, soltaste los brazos. Los moluscos temblaron ligeramente antes de zafarse con lentitud y observarse por un momento y luego regresaron sus cuerpos secos y arrugados a las cuevas húmedas del caparazón. Alargaste la mano y encontraste un paquete de cigarrillos sobre la mesa de noche. Encendiste uno, frunciste el entrecejo. Javier sacó de la maleta los pantalones de lino azul, los de lino crema, los de seda gris y los estiró, pasó la mano sobre las arrugas y los colgó en los ganchos que sonaron como cascabeles de fierro cuando abrió el armario del año de la nana, los corrió, escogió los menos torcidos y regresó a la maleta detenida sobre el borde de la cama. Tú observaste todos sus movimientos y reíste con el cigarrillo apoyado contra la mejilla.

 

Carlos Fuentes Macías (1928-2012), uno de los más importantes escritores de habla hispana, narrador, ensayista, guionista y diplomático mexicano, figura fundamental del llamado boom hispanoamericano. Premio Rómulo Gallegos 1977, Cervantes 1987, Príncipe de Asturias 1994, entre otros.

Autor de La región más transparente, La muerte de Artemio Cruz, Aura, Cambio de piel  y Terra nostra. Ensayos como La nueva novela hispoanoamericana, Cervantes o la crítica de la lectura, El espejo enterrado, Geografía de la novela. Guiones cinematograficos tales como: Los caifanes, Pedro Páramo, Un alma pura, Tiempo de morir, Las dos Elenas, El gallo de oro y ¿No oyes ladrar los perros?

 

Vamos a Leer

Tus ojos son la patria del relámpago y de la lágrima,
silencio que habla,
tempestades sin viento, mar sin olas,
pájaros presos, doradas fieras adormecidas,
topacios impíos como la verdad,
otoño en un claro del bosque en donde la luz canta en el hombro
de un árbol y son pájaros todas las hojas,
playa que la mañana encuentra constelada de ojos,
cesta de frutos de fuego,
mentira que alimenta,
espejos de este mundo, puertas del más allá,
pulsación tranquila del mar a mediodía,
absoluto que parpadea,
páramo.

Poema de Octavio Paz

Poeta, escritor, dramaturgo, ensayista y diplomático que nació en la Ciudad de México el 31 de marzo de 1914 y murió en la misma capital de nuestro país, un 19 de abril de 1998.

Ganador del premio Nobel de literatura en 1990; del Premio Cervantes en 1981; Premioa Xavier Villaurrutia en 1957; Premio Nacional de Ciencias y Artes en Ligüistica y Literatura de 1977; Gran Cruz de la Legión de Francia en 1994; Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 1993; Premio Alfonso Reyes 1985.

Es uno de lo más importantes e infruyentes escritores del siglo XX y uno de los más grandes poetas de todos los tiempos.

Vamos a Leer

de Juan Rulfo

Aquí todo va de mal en peor. La semana pasada se murió mi tía Jacinta, y el sábado, cuando ya la habíamos enterrado y comenzaba a bajársenos la tristeza, comenzó a llover como nunca.

Vamos a Leer

Por José Revueltas

Pesado, con su lento y reptante cansancio bajo el denso calor de la mañana tropical, el río se arrastraba lleno de paz y monotonía en medio de las dos riberas cargadas de vegetación.

Vamos a Leer

 Por Cecilia Márquez

 

Cuentan nuestros sabios antepasados que Dios recordó, después de un tiempo, que había creado a todos los animales y no les había dado nombre. 

Vamos a Leer

Por Gloria Mayela García Alcalá

Si en este momento tú y yo podemos entablar una comunicación, a través de estas palabras en esta revista, es porque tanto tú como yo aprendimos en algún momento a leer.

ad

Síguenos en Instagram @mexico_rural