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Hecho en México

Miel, emblema del sabor

 Por Iván Rivera

El Oriente del Estado de México tiene magia: sus impresionantes paisajes, a pesar de su crecimiento comercial, sus municipios conservan muchas tradiciones y actividades de vital importancia para la región y el país.

Ubicado en las faldas del volcán, se encuentra el municipio de Ozumba, gran parte de sus habitantes se dedican a la agricultura y la ganadería, otros aprovechan la riqueza natural de la zona para ofrecerle a los lugareños y transeúntes una variedad de delicias.

Gracias a su ubicación geográfica, el clima y la tierra fértil, se cosechan frutas durante todo el año. Tiene de escenografía dos grandes colosos: los volcanes, el Iztatccihuatl y el Popocatépetl: es un sitio fabuloso, está llena de árboles, sopla un viento fresco con olores de la naturaleza.

A los límites de este municipio, en una zona boscosa, se dedican a una actividad que tiene gran relevancia para las zonas rurales: la Apicultura. La crianza de las abejas no es sencilla, cada colmena de abejas (en granjas pequeñas) pueden llegar a tener una población de poco más de 8.000 a 10.000 individuos, por ello, las medidas de seguridad deben ser rigurosas, aunque los productores les han perdido el miedo y muchos ya realizan sus labores sin guantes de protección, al más puro estilo mexicano. Lo recomendable es que siempre se haga bajo la norma.

Don Sergio González, de la comunidad de San Vicente Chimalhuacán, es uno de los principales apicultores en esa zona, todos los días madruga y vigila su huerto donde cosecha nísperos, mandarinas, aguacates y diversos tipos de verduras.  Es un hombre sencillo: con un gran sentido religioso, quiere profundamente a su familia y sus cinco perros, compañeros de trayectos que viajan en la batea de su camioneta. Los perros le ayudan en el cuidado de su hogar, sus huertos y como compañía. Ama su profesión y considera a las abejas como uno de los seres vivos más preciados del planeta.

La crianza radica en evaluar la población de abejas, su ambiente en el que se desenvuelven y cómo construyen sus panales sobre las barras de madera, que se introducen en una especie de cajones apilados en niveles; deben tener los mismos espacios para que las abejas crezcan y vivan en forma natural, este proceso es tardado y tedioso, pues las abejas son seres muy hostiles que cuando se sienten amenazados se organizan para estocar, la picadura es sumamente dolorosa y masivamente mortales.

Todo esto cobra sentido a la hora de extraer la miel, el oro mexicano. La consistencia y color dependen del lugar, su sabor (que muchos estandarizan) puede depender de qué árbol, fruto o flor ha sido polinizado, lo que determina su composición, consistencia y sabor, aunque muchos vemos una miel líquida, la realidad es que hay de diversos tipos. Lo que hace tan especial el elíxir de Ozumba es su sabor a Aguacate, pues para los expertos en la materia le da un sabor único en el mundo, Don Sergio comenta que, debido a las características únicas de la miel y el propóleo, muchas personas han ido a buscarla desde los estados más alejados, de norte a sur.

La miel no es como la conocemos en los supermercados, tampoco los productos estandarizados y comerciales que conoces, parte de la belleza de México es conocer estos sabores, acercarse a las comunidades y vivir las maravillas que ofrece este gran país, y tú ¿le has puesto atención al sabor de la miel?

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